5 de Octubre de 2006

El Bus


Aunque reconozco las indudables ventajas del coche incluso en la ciudad, especialmente para hacer trayectos largos, nocturnos o mal comunicados, siempre que he podido he preferido ir a estudiar, trabajar, divertirme en el centro, etc. mediante el transporte público. Y el transporte público en Valencia, mal que nos pese, sigue siendo el bus de la EMT. Nuestra red de metro es más bien una red de tren de cercanías subterránea. Únicamente la línea Mislata-Ayora pueda merecer el calificativo de verdaderamente urbana. En cambio, las demás són líneas ferroviarias que conectan Valencia con el área metropolitana que, al atravesar la ciudad, tiene tres o cuatro estaciones en ella. Quizás esto sea debido al hecho de que Valencia es más bien circular y las líneas de metro construidas son en línea recta. Me imagino que se hicieron los estudios necesarios para determinar cuales eran las principales necesidades de transporte.

Si tienes la suerte de que tu desplazamiento diario (habitualmente casa-trabajo o casa-lugar de estudio), coincide más o menos con el recorrido de un autobús, vale la pena dejar el coche en casa. Tal y como está el tráfico, la gasolina (y el gasoil!) y la falta de lugares para aparcar, resulta más cómodo el bus. Aunque tengas que esperar en la parada aguantando algo de frío y sufriendo la falta de frecuencia en horas punta. Mi anterior trabajo, en el barrio del Canyamelar (que son las calles que hay entre el Cabanyal y el Grau), cerca de Serreria, me cogía justo en la otra punta de la ciudad y las conexiones eran nulas. Debía utilizar dos autobuses o bien andar tres manzanas, como dicen los americanos, para llegar al metro desde mi casa, y cuatro más hasta el lugar de trabajo. Además, como las líneas de metro no están pensadas en clave urbana, también necesitaba hacer trasbordo en Àngel Guimerà.

Por esta razón, prácticamente no tenía más remedio que utilizar el coche, con el consiguiente gasto y problemas para aparcar. Desde hace un año, mi actual centro de trabajo está muy céntrico (las horas nos las marca el Micalet…) y he tenido la suerte de que el bus número 28 para justo enfrente y detrás de mi casa y me deja a 100 m. de la oficina. La frecuencia del 28 (heredero de aquel mítico 27 que unía Benicalap y Alfafar, que al desdoblarse ha dado lugar a dos líneas) es manifiestamente mejorable, lo cual da lugar a que vaya siempre lleno.

Se pueden extraer conclusiones sociológicas bastante interesantes sólo con observar las personas que lo utilizan. Hay una mayoría abrumadora de mujeres (aún sus maridos son los que se quedan el coche de la casa?) y la presencia de inmigrantes es porcentualmente más alta que la que existe en Valencia. A pesar de que el barrio es de clase trabajadora, se observan algunos trabajadores de “cuello blanco” que se dirigen a bancos y oficinas públicas situados en el centro de Valencia, pero seguramente menos que en otras grandes ciudades.

Sé que no está bien escuchar conversaciones ajenas, pero en un autobús, especialmente si va muy lleno, es inevitable. Esto también tiene un gran valor sociológico. Oir de lo que se habla y lo que dice la gente de la calle de forma libre y espontánea, es la mejor encuesta que se puede hacer. Las opiniones y argumentos que se escuchan son de lo más “variopinto”, pero son 100 % reales. Es el mejor termómetro de la realidad.

2 comentarios a “El Bus”

  • Yo soy de esos que nunca coje un bus urbano,salvo en muy raras excepciones. Mi vehiculo habitual para desplazarme por Valencia, es la moto, una agil 125cc coreana,normalmente el coche suele dormir mucho tiempo en el garaje, solo sale para irme fuera, normalmente a mi segunda residencia, en el tranquilo pueblo de Viver(Castellón) y algunos otros destinos.
    Incluso cuando tengo que viajar a Gerona,donde esta trabajando mi novia, no voy en mi coche,si no en tren, porque el precio de los peajes es casi un robo a mano armada y a eso hay que añadir la gasolina (si, soy raro me gustan los coches de gasolina).
    En cuanto a la red de nuestra querida EMT, esta mal organizada, sin pensar en el crecimiento de la ciudad, y sus cambios son muuuuy lentos, siempre supeditados a los intereses politícos de los que mandan en el ayuntamiento.
    La flota de buses es moderna, eso si,quizas necesitarian más conductores para dar un buen servicio, pues su plantilla es corta, ya que por la naturaleza del trabajo, hay muchas bajas por causas psicologicas.
    No estaria mal que los vecinos,los de la EMT y el ayuntamiento tuvieran reuniones mensuales, para mejorar el servicio, atender quejas, etc.

    Saludos

  • Hola, Luis.

    La moto también es un buen medio de transporte urbano. A mi es que me da un poco de… “respeto” ;)

    Estoy de acuerdo con tus comentarios sobre la red de la EMT. En relación a las reuniones mensuales, debería ser lo más normal del mundo, pero por desgracia no lo es (me consta que RENFE lo ha hecho alguna vez en el servicio de cercanías, a un amigo mío le llamaron a una reunión por ser usuario habitual del trayecto Vila-Real/Valencia).

    Se nota, por ejemplo, en que la última remodelación de la línea 61 ha sido bastante negativa para los vecinos de Campanar y todo el mundo se queja (presidente de la Asociación de Vecinos incluido). Además le han quitado hasta el nombre del barrio a la línea.

Deja un comentario

Contesta esta sencilla pregunta, y nos ayudas a evitar el spam:

¿ 2 + 2 ?